-Que quieres pesada-
-Si te pones borde conmigo no te lo digo, ehhh- dijo con tono amenazante, así es Noemi, pero sé lo que le rabia aún más.
-Pues no me lo digas, ya ves un cotilleo menos del que me preocuparé, no se porque cotilleas tanto, eres una COTILLA- pronuncié cotilla de tal modo que pareciese que era un insulto.
-Joder Bea para- sabía que le molestaría- te lo voy a decir igualmente. Me he enterado de que dos gemelos suuuuuper monos entran este año en tú clase. Se llaman Jesús y Manuel-
Noemi era mi asquerosa frustante, pesada y pequeña hermana.
-Pues bien por ellos. Ahora Noemi, ¿ME QUIERES DEJAR TERMINAR EL MALDITO TRABAJO QUE SE SUPONE QUE TENÍA QUE ENTREGAR HOY?- Me estaba hartando. Siempre hace lo mismo, pero claro ella siempre sale ganando, y obviamente yo perdiendo.
-Vale- me respondió suavemente- te dejo, ya veo que no soy nada en tu vida, simplemente una mierda más en tu camino-
-No me lo puedo creer- susurré- NOEMI POR TU MADRE QUE ES LA MÍA NO TE PONGAS A LLORAR- le chillé
-No no, yo no lloro-dijo secándose las lágrimas-yo soy fuerte, yo soy fuerte- se repetía a sí misma.
Pero no lo era. Ella siempre había sido la niñita de mamá y siempre tenía ella la razón. Nunca la castigaban ni le reñían. Sólo yo le reñía y cuando lo hacía era porque me sacaba de quicio. Y claro, ella se ponía a llorar.
Esa tarde, al terminar el trabajo me fui a darme un baño con espumas, cosa que me encanta, me puse mi pijama rosa de lana y me fui a la cama a ver una película en el ordenador, de repente pensé "Beatriz, gilipollas, mañana es el primer día de clase y no has preparado nada" así que me levanté(vagamente) y preparé unos vaqueros azul marino, unos tacones beige y una camiseta de manga corta que ponía EVERYBODY IS F****** ME. Pensando en el primer día me quedé dormida al instante.
***Al día siguiente***
-Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- abracé a Nuria tan fuerte que parecía que la estaba aplastando.
-El verano te ha hecho más fuerte, ¿no?-
Hombre no sé si era el verano o las ganas de ver a los gemelitos que me había dicho Noemi, a no ser que fuera mentira. Propio de Noemi.
-RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING- sonó el maldito timbre. No lo echaba ni una pizca de menos.-
Tocaba matemáticas. Perfecto. Empezamos bien el curso. Miraba a todos los lados pero no veía a ningún gemelo. Pasaba la hora y lentamente me iba durmiendo más y más hasta que de repente RIIIIIIIIIIIIIIIING. Otra vez el maldito timbre de las narices. Justo cuando me iba a dormir. Gimnasia. Así me despertaría un poco. Me fui con Nuria a los vestuarios, nos cambiamos y fuimos a ver en qué deporte estábamos.
-Bien- dije.
-¿Dónde estamos?- gritó Nuria, que aún se estaba poniendo los zapatos.
-En Baloncesto- le grité, y me fui corriendo a coger las pelotas para el partido.
Cuando empezó el partido todos querían pasármela a mí.
-Bea, toma-
-Estoy sólo, pásala-
-Joder, ya ha marcado otra vez Bea-
Vi el marcador y sólo faltaban cinco segundos, íbamos empatados y tenía que ganar ese partido. Me pasaron la pelota, iba corriendo a encestar cuando de repente miro al frente y veo a dos gemelos. Eran perfectos. Su cara su cuerpo, todo. Sonó el pitido de fin de partido y justo en ese momento tiré, la pelota rebotó en la canasta, y el rebote pasó a mi cara. Lo siguiente que recuerdo es que estaba en enfermería.
-Beatriz, ¿Beatriz estas bien?- era la enfermera quién me estaba llamando. Detrás de ella había un chico sentado en una silla, con cara triste.
-Oye, ¿quién eres?- le pregunté.
- Me llamo Daniel, soy el gemelo de Jesús.-
- ¿Pero no te llamabas Manuel?- O al menos eso era no que me había dicho Noemi.
- Tranquilo Dani, después del golpe tiene que estar un poco aturdida-
-¿Yo aturdida?- esta enfermera sí que estaba aturdida.
Daniel ya se iba cuando....
-Dani, espera-
-¿Sí?- ese sí parecía un sí de esperanza, se notaba que le gustaba.
-¿Porqué te has quedado aquí conmigo?-
-Porque desde el primer momento en que te vi supe que eras una chica estupenda, una princesa-
Le interrumpí-Gracias-le dije, y, cómo no, me empecé a poner roja.
-Y, las princesas necesitan a un príncipe, ¿no?-
-¿Y tu te consideras mi príncipe entonces?-
-Creo que podría intentarlo, ¿me das una oportunidad?- decía, mientras sus labios se acercaban cada vez más a los míos. Antes de que me besara le dije:
-No, te doy dos- y nos besamos. Pude ver cómo la enfermera se iba sonriendo y saltando. Empezamos a besarnos y besarnos cuando vino alguien y nos vio.
-Joder Dani- dijo y se fue.
Dani pensó en ir detrás suya, de hecho iba hacía la puerta cuando susurró:
-Bea necesita a su príncipe, quiero a Bea, Bea.- Parecía preocupado así que le acerqué, le di un beso y le abracé.
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